lunes, 18 de mayo de 2020

Cap 5

ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

Me tenía acorralado, quería llorar ¿Qué más podría hacer en este momento?.

-¿Qué pasa, Tails?, ¿De verdad crees que dándome la espalda desapareceré como un monstruo del armario?- Unas garras afiladas rodearon mis colas, evitándome toda posibilidad de escapar, su otra mano estaba sobre mi hombro y recorrió todo mi pelaje hasta llegar a mis ojos. -Vamos amigo, siempre supe que eras un inútil y miedoso pequeño zorro- Se rio de una forma maquiavélica.

No... Yo sabía que nada de eso era verdad. Entonces más recuerdos invadieron mi mente, aquella vez en la que salíamos de una misión, Sonic y yo teníamos heridas no muy grabes, también recuerdo que salí con los ojos empapados. 

Yo había estropeado la misión al dejar que metal Sonic escapara, la vida de mi amigo en ese entonces dependía de la decisión que tomará.

~Dame la esmeralda o verás lo que le espera a tu amigo ~ Metal había agarrado desprevenido a Sonic por la espalda, dejándolo tumbado en el piso, su pie estaba sobre la cabeza de Sonic y sostenía los brazos de mi amigo hacía atrás, haciendo que sea imposible que él escape. Me tenía entre la espada y la pared teniendo a Sonic en una posición de sumisión total. Sabía que un movimiento en falso o una mala decisión ocasionaría un gran desagrado en Metal, obligándolo a querer aplastarle el cráneo.

~Tails, no olvides la misión, necesitamos esa esmeralda no podemos dejar que Eggman continúe con lo que sea que esté planeando. ¡Huye de aquí!, vete con la Esmeralda, no dejes que la consiga~

Metal empezaba a perder la paciencia y fue presionando con su pie el cráneo de Sonic mientras él golpeaba el suelo con su puño intentando ignorar el dolor que esto le causaba.

Estaba aterrado, no sabía que hacer y recuerdo que le tire la esmeralda, y se fue volando con sus propulsores. Fue muy duro pero Sonic había salido algo más lastimado que yo. Al ver que estaba a salvó, me senté en unos escombros que Metal dejo cuando entró en escena y simplemente no lo aguante más, era mucha presión para un niño de 8 años saber que la vida de su mejor amigo estaba en sus manos. Sonic se sentó a mi lado y me dio unas palmadas en el hombro en señal de que todo estaba bien.

~Perdóname Sonic, fui un inútil... Deje que Metal escapara~

~Hey amigo... No te sientas mal por eso, mira, no siento que seas un inútil, cualquiera hubiera caído en llanto con esta situación pero al contrario de cualquier persona, tu te mantuviste en pie y tomaste una decisión que creías que era la correcta. Sabes, un buen líder siempre piensa en la seguridad de su equipo, al entregarle la esmeralda pensaste más en mi como lo haría un buen líder~

~De... De verdad, ¿Lo crees así?~

~Claro que si, hermano. Sé que algún día serás un gran líder, Así que no te sientas mal, aún hay muchas esmeraldas que recuperar~.

Siempre dicen que los recuerdos de tu pasado, llegan cuando siente que vas a morir... Sonic nunca creyó que yo fuera un inútil, siempre me motivo y siempre quiso que saliera a delante... No me puedo dejar vencer por este monstruo, ¿O si?.

Empecé a mover mis colas lo más rápido posible como hago comúnmente para volar, logrando que se alejara un poco de mi, dándome la ventaja para escapar.

-¿A dónde crees que vas, pequeña escoria?- Lo vi, lo vi intentar dar un paso y su pie se dislocó repentinamente, Haciendo que cayera al suelo sin la posibilidad de moverse para perseguirme.

En una situación normal hubiera regresado para ver si estaba bien, pero sería meterme en la boca del lobo. Corrí y corrí entre el espeso y oscuro bosque nocturno, cuando me aseguro de estar lo más lejos posible fue momento para detenerme y recostarme en el tronco de un árbol para reposar. Mi respiración agitada era todo lo que podía escuchar, caí en mis rodillas sin dejar de hiperventilar.

-¿Cómo... Es posible... Que se haya dislocado así la pierna?... Ah, es increíble... Eso fue muy inhumano- dije entre cortado por mi respiración. 

Mire al rededor mío, todo el escenario era como de un cuento de terror de un fanático. Un oscuro y tétrico bosque, tan grande que ni la luz de la luna puede entrar, todo está tan oscuro, soy un blanco fácil con este impermeable amarillo. 

-Seria mejor que me escondiera, no es buena idea seguir cuando ni siquiera puedo ver a dónde me dirijo, es mejor esperar a la mañana ya que olvide mi linterna en la escena- Me rasque la cabeza y entonces dije para mí mismo -Ya me estoy enloqueciendo... ¿Qué hago hablando conmigo mismo?- 

Empecé a revisar mis alrededores y encontré el lugar perfecto para esconderme dentro de unos arbustos cercanos de dónde me encontraba de pie.

-No es un hotel 5 estrellas, ni mi cómoda cama en mi confortante hogar con mi... Amigo... - Una nostalgia invadió mi corazón y comencé a pensar - Mi amigo... Sé que tiene que estar en alguna parte... Debe haber algún modo de revertir la oscuridad de Dark Gaia en su corazón... Tiene que, sé que Sonic es un gran héroe y podremos arreglar esto juntos... Sé que podemos- Le di una mirada a mis guantes mientras me encontraba acostado adentro del arbusto- Como olvidar que él fue quien me dio estos guantes... Oh amigo mío, sé que puedo curarte, tengo que... No puedo perderte. Si salgo vivo de está, mañana pegare rumbo a Spagonia y le daré la actualización de mi investigación al profesor Pickle, Tiene que haber alguna forma de revertir todo este caos. Más importante aún, ¿Qué es lo que quería Eggman con todo esto?- Mis ojos se humedecieron. 

En ese momento solo cerré los ojos, cuando los abrí me encontraba en un lugar totalmente en blanco y ahí estaba... Él, ahí estaba enfrente mío.

-Sonic, ¿Qué está pasando amigo?, ¿Qué es este lugar?-

No dijo nada, ni una palabra, se acercó a mí y comenzó a acariciar mi cabeza desorganizando mi flequillo, siempre me daba muchas cosquillas cuando él hacía eso.

-Tails... -

-Eh... ¿Sí?, ¿Qué pasa?-

-¿Recuerdas de lo que te hable en la colonia espacial ARK?, Cuando capturaron a Amy y yo me entregué-

-Yo... No, la verdad es que no-

-Te dije, que si algún día a mí me pasaba algo... Te dejaría todo el mando a ti, te dije que si algo me llegará a pasar, que me hicieras el favor de cuidar de nuestros amigos y de ti... Que a partir de ese día, el peso del líder caería en tus hombros-

-Si pero... Ese día no ha llegado y dudo mucho que lo haga- Le di una sonrisa inocente y el me la devolvió, pero en su cara se veía que me estaba diciendo "estás equivocado". 

-Adiós amigo, cuida mucho de Amy y de los demás, sobre todo nunca pierdas las esperanzas y anímalos cuando las cosas se vean mal... Cuídate mucho, hermano. Confío, en qué harás lo correcto- 

Sonic dio una media vuelta y comenzó a alejarse... Más... Y más... Y más... Yo estaba muy confundido, le pedía una explicación a gritos.

-Oye... ¿¡Qué quieres decir con eso!?… Sonic, ¡espera!-

Pero él no paro, seguía caminando y cada vez su silueta se desaparecía más en el horizonte.

-Sonic... Por favor, no me abandones ahora, ¡solo tengo 10 años!, ¡No puedo hacerlo sin ti amigo!... Sonic- Mis ojos volvieron a humedecerse - Sonic, ¡Te necesito! -

Seguí gritando hasta que desapareció y volví de golpe a la realidad. Pájaros cantando y el sol pegaba contra mis ojos.

-Ah, pero ¿Qué?- Dirigí mi mirada y había un hueco en el arbusto, por una extraña razón el cielo que se había pintado de rojo alguna vez, volvió a ser el de siempre -Que demonios... - al tocar mi cabeza me percate que mi flequillo estaba desorganizado... Me espante.

¿Eso significa que me encontró?, Pero al momento de recorrer mi cuerpo con mis manos me enteré que no tenía nada, ni un rasguño, solo un flequillo rebelde. 

-Espera, y si ¿Todo fue un sueño y vine caminando hasta aquí sonámbulo?, porque no hay forma de que me haya atacado a noche y que después me acaricie el flequillo- Una parte de mi sabía que eso era una idea muy absurda pero al mismo tiempo era increíble pensarlo, me daba esperanzas de que mi amigo siguiera vivo y de que Eggman estaba equivocado... Pero mi lado racional quería seguir activo, quería que entendiera que es probable que mi amigo ya no existiera más. 

-Sera mejor que vaya a casa por el tornado X y me aliste para visitar al profesor Pickle, entre más rápido hagamos una investigación a fondo de esos manuscritos, mas rápido podré recuperar a Sonic -. 

Pero lo que no me imaginaba, era que todo apenas estaba empezando con lo que ocurrió esa noche y que otra vez, la razón le ganaba al corazón. 

viernes, 10 de enero de 2020

CAP 4

ESCONDERSE. 


Correr en medio de la oscuridad de la noche me hacía sentir perdido, como si estuviera luchando contra mis propios demonios buscando la luz en un recorrido sin salida. Las nubes en el cielo seguían dando señales de que en cualquier momentos se soltaría una llovizna, como amaría estar bajo el techo de nuestro hogar al lado de la chimenea con un chocolate caliente.

Aquella noche hacía mucho frío, así que Sonic y yo regresamos lo más pronto a casa y nos cubrimos con las mantas más calientes que tuviéramos. Siempre me tocaba a mí preparar el chocolate mientras Sonic encendía la chimenea, después nos sentamos junto a ella para recibir aquel calor reconfortante tras un largo y duro día. 

~Sabes, antes de que aparecieras ni el calor de esta chimenea me reconfortaba tanto como el estar ahora compartiendo contigo amigo~ Sonic me regalo una sonrisa burlona 

Yo lo mire y no podía creer lo que estaba oyendo, aquella criatura que solo amaba sentirse libre odiaba su soledad y intentaba esconderse de ella corriendo. Mire a sus ojos, tenían ese brillo característico que decía que estaba feliz así que le devolví una sonrisa, desde entonces juramos nunca separarnos.

¿A donde fue aquella promesa que hicimos esa noche Sonic?, ¿por qué huyes de mi ahora? decía para mi mismo mientras corría sin rumbo alguno en la oscuridad pero de repente le vi de nuevo, aquella silueta totalmente reconocible en donde fuese, llame a su nombre pero no me respondía y antes corría más rápido, cada vez podía sentirle más lejos de mi y como aquella promesa se hacía pedazos en mi corazón. No estoy seguro cuanto tiempo corrí tras suyo, solo recuerdo que me adentre a un bosque totalmente espeso, los arboles eran enormes y sus espesas hojas ocultaban el cielo, solo eramos yo y mi oscuridad otra vez.

-No puedo más, mejor me quedare a esperar que la luz del día ilumine mi camino y me de una mínima esperanza.

Cansado, harto, decidí sentarme en el árbol más cercano a mi. Con las piernas cruzadas y mis colas cubriendome escondí mi cabeza entre mis piernas, deseaba que todo fuera un sueño y no sabía como procesar todo lo que había pasado... Knuckles gravemente herido, Sonic, los animales asesinados, las esmeraldas no sé como todo se complico tanto de un momento para otro cuando esta mañana estábamos riendo felices en un café, aunque ya ni siquiera sé si fue esta mañana... Se siente como si hubiese pasado años desde eso. 

-Nada de esto es justo, todo esto es culpa de Eggman, sino fuese por él estaría en mi cama durmiendo tranquilamente... Estoy tan cansado, lo más seguro que son más de las 10 de la noche y normalmente voy a dormir a estas horas... Supongo que no habrá ningún problema si descanso un momento.

Lastimosamente hasta dormir se me complicaba en ese momento, pensé seriamente en regresar a casa yo solo y dejar a Sonic, pero luego recordé que yo si quería cumplir nuestra promesa de hermanos, no puedo dejarlo atrás y además de ello, no tengo el tornado X conmigo y no puedo arriesgarme a salir volando yo sólo debido a que el cielo esta demasiado oscuro incluso para un zorro como yo. Por si fuera más para sumar a mi desgracia, truenos se escuchan a lo no muy lejos, la furia de la naturaleza se desato y comenzó a llover. ¿Rojo?, cuando el cielo desato su furia el agua que caía era de un color rojo y el olor a sangre volvió a hacerse presente. Entre el espeso bosque y la fría lluvia cualquiera pensaría que no sería correcto tomar una siesta pero de verdad estaba deseando con todas mis fuerzas que lo que estaba pasando fuese una pesadilla, en la cual puedo interactuar muy bien con mis amigos y diversos escenarios... ¿A quien quiero engañar?, todo esto me esta carcomiendo la cabeza.

A pesar de todo, de que me encontraba empapado mientras me cubría con mis colas por alguna razón logre reconciliar el sueño.

-¿De verdad crees que puedes salvarlo?- Una voz se escucha, una voz desconocida 

-¿Quien esta ahí?

-Soy yo, tu mejor amigo Sonic- Se empezó a escuchar una risa bastante escalofriante 

-Te equivocas, conozco a mi mejor amigo y tu voz es muy diferente a la suya 

Me encontraba parado en un ambiente totalmente oscuro, y podía asegurar que la voz se escuchaba de todos los rincones posibles. 

-Hm, tal vez después de tanto no conoces la apariencia de tu amigo... Mira a tu izquierda

El miedo se estaba apoderando de mi, sentía un nudo en la garganta y mis manos me sudaban, entonces le vi, era él dándome la espalda y estaba algo encorvado.

-¿Sonic?, ¿eres tú? - Me acerque lentamente a él a pesar de que no tuve respuesta coloque mi mano en su hombro -¿Estas bien, amigo? 

Nuevamente no obtuve respuesta pero aquella figura se movió lentamente para mirarme y lo que pude ver de aquel molde parecido a Sonic, fueron unos ojos vacíos, literalmente estaban huecos y una gran agonía se podía sentir en su voz al tratar de decir mi nombre, sus ojos se inundaron pero no de lagrimas cristalinas sino de un rojo sangre tan fuerte como el color de una rosa. No tenía palabras para lo que estaba viendo pero aquella cosa si intentaba decirme algo, algo que no comprendía y solo podía entender balbuceos, poco después su boca se lleno de la misma sangre que sus ojos creando un charco bajo nuestros pies. 

-¡Iugh!- Rápidamente alce mis pies pero era como si algo me estuviera obligando a quedarme pegado de allí, pareciese como que la sangre se había convertido en pegamento y esta cubrió mis zapatos impidiendome escapar.

-G-gh... T-tai-ls... 

-¿Q-qué?...

-T-te... D-dej-jo la ta-r...ea de ac-abar c-on esto 

-Yo... No entiendo a qué te refieres, ¿qué acabe con qué?

En aquel entonces la boca de esa criatura que se estaba haciendo pasar por mi mejor amigo dejo de ser una catarata de sangre y fue reemplazada por unos afilados dientes que marcaban una sonrisa bastante inquietante.

-Con este dolor - Aquella criatura se abalanzó sobre mi haciéndome caer sobre el charco de sangre que él había dejado en todo el suelo con anterioridad, abrió la boca y presentí que me iba a devorar.

-¡Ah! - Me desperté de un brinco totalmente atareado, ¿eso fue real? porque así lo sentí yo como si esa criatura fuese y existiese -Estoy cansado de querer dormir bien y que con cada vez que lo intento algo pasa -

Cuando despeje mi mente me percate que estaba en casa, cubierto por mi manta, todo el cuarto siendo decorado por mis herramientas regadas en el lugar, en aquellas cuatro paredes amarillas colgaban cuadros de Sonic y yo donde se podía notar la evolución de nuestra apariencia. Voltee a ver a mi mesa de noche y allí estaba ella.

-Hola Cosmo, ¿cómo has estado? - Acaricie la maceta que reposaba sobre la mesita de noche con melancolía como solía hacerlo todas las mañanas, aquella maceta poseía lo último que quedo de Cosmo tras la gran explosión, una semilla que cada día es más y más grande así como mis esperanzas de volver a verla algún día. Acaricie una hoja como aveces me gustaba hacerlo, no sé porque pero me transmite una alegría que no puedo explicar.

-Debes estar sedienta- Por lo general mantengo una jeringa con agua al lado de ella, pero está vez la cosa fue diferente debido a que por más que busque, en mi cuarto no se encontraba la jeringa así que decidí salir de mi cuarto a la sala la que siempre estaba acompañada de las llamas y el calor que emitía la chimenea, mire a la ventana ubicada enfrente mío hacía el exterior, parecía que aún era de noche y la lluvia no había parado... ¿Acaso todo fue un sueño?, De no ser así ¿Qué hago en mi casa?. La Jeringa seguía desaparecida, sé que a Sonic no le gusta ser molestado a la hora de dormir pero necesitaba encontrar el agua para Cosmo ya que note que sus hojas estaban secas.

-Sonic, disculpa ¿Puedo pasar?- Toque la puerta tres veces pero no hubo respuesta alguna -Tal vez esté dormido, debería aprovechar así no se enojaría conmigo- 

Giré la perilla y empuje la puerta, estaba totalmente oscuro y su cuarto estaba hecho un desastre, papeles en el suelo rasgados al parecer por unas enormes garras por los zarpasos que podía notar en ellas, nuestras fotos en las mismas condiciones y estaban empapadas de algo rojo.

-Que desastre... Es como si un animal furioso hubiese estado aquí... ¡Iugh!- Me tape la nariz, olía a sangre ahí adentro.

~Tails... 

Justo cuando me iba a adentrar más a ese cuarto a buscar la Jeringa, algo me llamo la atención y era alguien llamando a mi nombre, ¿Quien podría ser a estás horas de la noche? Me pregunte a mi mismo y llegué a la posible conclusión de que se trataba tal vez de uno de mis amigos pidiendo por ayuda, o un refugio mientras cesa la lluvia. Al abrir la puerta tal fue mi sorpresa al ver que no había nadie ni nada allá afuera más que el lluvioso paisaje.

-¡Prrrr! Debí traerme algo para abrigarme, se siente como estar en Holoska aquí afuera- cruce mía brazos para acto seguido frotarme para darme algo de calor y mis dientes hacían *clack clack* unos contra otros.

~Tails... Ayúdame, creo que me fracture el tobillo ~

Era esa voz otra vez y estaba convencido de que debía ser uno de mis amigos, ?Knuckles Tal vez?, Nah es tan cabeza dura y posee un ego tal que sería incapaz de pedir ayuda incluso estando en una situación tan moribunda... Entonces, ¿Quien podría ser?, ¿Shadow?. Decidido en investigar, me adentre a la casa para regresar a mi cuarto, tome mi impermeable y una linterna.

-Querida amiga mía, ya regresaré, te lo prometo - Dije acariciando su maceta y apoye mi frente delicadamente contra la misma. Está vez sentí algo más, se sentía como si Cosmo con sus mismas manos me tomara de las mejillas y me diera un cálido beso en la frente, se sintió tan real ese calor que me transmitía.

-Sé que sigues viva ahí dentro, te prometo que encontraré la forma de traerte de regreso pero por ahora debo hacer otras cosas- 

Entre la fría lluvia y el desolado lugar, la muerte se podía oler en el aire, estaba más oscuro de lo normal y la luna se ocultaba tras sus amigas las nubes, sus compañeras las estrellas tampoco eran muy visibles y tuve que déjame guiar de la escasa luz que emitía una vieja linterna.

~Tails, ayúdame, me fracture el tobillo... ~

El ruido que suplicaba que le ayudará se escuchaban casa vez con más frecuencia y más fuertes, pero entre cada paso que daba más me percataba que le casa se perdía cada vez más entre la espesa oscuridad de esta noche. 

-Espero no haber llegado muy tarde, cada vez siento que está más cerca... Pero, su voz sigue sin ser reconocible, es como si fuera dos personas en una.

~Tails... 

Entre la oscuridad de la noche mi linterna iluminaba a aquella criatura que conocí en mi infancia, mi hermano del alma.

-¿Sonic?, Ah ya me preguntaba dónde estabas metido... - Algo no se sentía bien en ese momento, es como si mi instinto de supervivencia me dijera que tenía que correr ¿Pero de quién?, ¿De Sonic?, Es mi amigo.

-Quedate... Ahí, justo donde estás, no te atrevas a dar otro paso-

-¿Sonic?, Amigo vamos a casa aquí está haciendo mucho frío-

-¿Quieres dejar de llorar por un segundo y escucharme?- 

La voz de Sonic desapareció de la mezcla en su garganta y quedó una totalmente diferente a la suya, era como si estuviese hablando con él mismísimo señor de las tinieblas.

-Escucha Tails. Este mundo es injusto, el malo siempre se sale con la suya y el bueno está detrás suyo intentando detenerle sin éxito, es una paradoja, una Odisea sin final. El malo siempre logra llevar la delantera y el bueno intenta estar a sus pies, mi plan, es acabar con la injusticia.

-¿Injusticia?, ¿De qué hablas?

-Parece que estoy hablando sólo. Este mundo es un peligro, un infierno para las criaturas como tú, como Knuckles, Cómo yo... Los hombres como Eggman nos han quitado todo, ahora el mundo se autodestruye y nuevas amenazas aparecen con la intención de acabar con la vida de cada ser vivo en este planeta.

-Siempre has tenido un sentido de la justicia Sonic... Nuestro mundo no es el mejor, ¿Pero no es por eso que estamos peleando constantemente?, Porque queremos que nuestro mundo pueda tener paz... ¿Qué no es lo que te hacía sentir vivo?, Tú mismo me lo dijiste aquella vez ¿No lo recuerdas?, En este mismo bosque.

Vi como Sonic se quedó parado unos momentos en señal de que recordaba aquel día de verano, el sol brillaba con fulgor y nosotros regresábamos de la aventura.

~Estos animales deberían estar metidos en un zoológico o un lugar más seguro, Eggman no para de secuestrarlos~ Dije algo cansado mientras cargaba a varios animales en mis brazos, una risa se escuchó y podría alegrarme dónde sea que la escuché.

~Jaj, hay amigo para eso estamos tu y yo aquí, ambos podemos hacerlo no importa que se entrometa

~¿De verdad no te preocupa todo esto?

~Bueno, no es que no me preocupe~ 

En ese momento Sonic y yo nos arrodillamos para bajar a los animales, al verlos correr tan eufóricos a su hogar lleno a Sonic de una esperanza que brillaba en sus ojos verdes esmeralda.

~Sabes, antes de que tú y Eggman aparecieran, mi vida no tenía sentido... Pase una gran parte de mi infancia con mis hermanos buscando a nuestra madre, pero cuando nos dimos cuenta que solo era una fantasía infantil y que ella nunca aparecería, tomamos rumbos separados y por primera vez no sabía que hacer, me sentía sólo, pero cuando te encontré todo eso cambió y sentía que mi vida comenzaba de nuevo. Lo que quiero decir es que... Gracias, por ti y por ese cara huevo tengo una razón para la que vivir.

Una risa escalofriante me regreso a la realidad, Sonic estaba riendo a todo pulmón y me causaba escalofríos. 

-Hay amigo, todo eso ha cambiado, eso era una fantasía infantil, el ahora construirá un nuevo mañana para todos nosotros.

-¡Ya basta!, ¡¿Qué es lo que piensas hacer entonces que tanto presumes?!

-Ah, ¿Te tomaste tus pastillas de autoestima, Tails?. Te contaré mi plan, claro eres mi mejor amigo y debes ser el primero en enterarse. Verás, ahora yo reconstruire el mundo y no hay Lightgaia que pueda detenerme, este nuevo comienzo será mejor, todos seguirán una orden que es la de su creador a lo que más específicamente se refiere es a mí, no habrá más matanza, nadie volverá a sufrir porque todos estarán bajo una misma orden y ley... La mía.

-¿Una utopía?, Sonic... Aunque ya no sé si pueda decirte así, esa es una idea terrible debes dejar que la gente viva su vida, que la luna cuente sus historias, ¡no puedes hacer eso!

-Si puedo y lo haré, hermano mío, ahora yo tengo el poder y no hay persona, cosa o incluso Dios que pueda detenerme... Pero

-¿Pero?... ¿Cuál pero?

-No podré empezar esta nueva era si tú no estás a mi lado, amigo... ¿Qué dices?, ¿Mejores amigos en las buenas y en las malas?, Hasta el final... - Sonic me extendió la mano y tenía un anillo negro reposando sobre su palma.

-¿Qué... Qué pasará si lo tomo?

-Eso tendrás que descubrirlo tú mismo.

Me quedé mirando el anillo que reposaba en la palma de mi mejor amigo, tenía un brillo que nunca había visto de color rojizo, subí mi mirada para verlo a los ojos y aquella sonrisa de mis pesadillas se manifestó, unos enormes colmillos resaltaban de la boca de Sonic como estalactitas en una cueva.

-¡No!, No lo haré y no puedes obligarme a hacerlo, todo esto está mal y tú no eres el Sonic que yo recuerdo ¡Eres un farsante! -

Por primera vez en muchos años le di la espalda a lo que era mi mejor amigo. Ya veo a lo que se refería Eggman, este no es Sonic es un psicópata en un cascarón con su cara. Corrí sin mirar atrás solo me dirigía hacía adelanté y no me importaba a dónde llegar, solo quería huir de lo que parecía ahora la realidad... O tal vez, una pesadilla viviente, pero algo me hizo detenerme, era él pero ¿Cómo?, Es como si se hubiera teletransportado pero eso es imposible aún para nosotros, ¿Estaba dando vueltas en círculos?.

-Tails... sé que estás por aquí, puedo olerte-

Rápidamente y sin pensarlo dos veces me escondí detrás de un árbol cercano, me cubrí la boca con una mano mientras el sudor recorría mi espalda, hace tiempo que no sentía tanto miedo. La risa escalofriante se escuchó nuevamente, toda mi pesadilla estaba cobrando vida.

-Oh Tails, ¿Recuerdas cuando estábamos pequeños y siempre que jugábamos a las escondidas yo era el que se escondía?- 

Cada uno de sus pasos se escuchaba más y más fuerte, era obvio que se estaba acercando ¿Ya sabía dónde me encontraba? Quería gritar pero solo le haría el trabajo más fácil. Fue entonces que sentí una respiración en mi cuello, una de sus manos me tomo de un hombro en señal de que no tenía escapatoria, mi pulso se empezó a agitar y el sudor aumento. 

-Bueno, parece que la presa ahora es alguien más.